La historia gráfica de la Isla de Santo Domingo vista desde diferentes versiones y hechos históricos. 
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El 12 de octubre del 1492, la expedición, con ldualidad de propósitos de llegar a la India y probar que la Tierra era redonda, lleva a Cristóbal Colón a playas de una de las islas de un vasto territorio que seria luego el continente al que se le puso el nombre de América. 
El 5 de diciembre de ese mismo año, debido a que una de las naves encalló, Colón dejó el primer asentamiento en este "Nuevo Mundo" al cuidado del Cacique del Marién, Guacanagarix, regresando a España con las Carabelas "La Pinta" y "La Niña" para consumar su descubrimiento.  Bautizo la isla, "La Española"
Isla de Santo Domingo
1506-1697
Posesión
Española

Cristóbal Colón demostró que la tierra es redonda, descubrió un nuevo continente, aunque dicen que nunca lo supo y abrió el camino para la evangelización de los nativos a través del Cristianismo como le pidiera la Reina Isabel de Castilla.
Isabel II y Fernando el Católico
Posesión
Española

Isla de Santo Domingo
1697-1795
Île de Saint Domingue
1795-1804
Posesión
Francesa

Posesión
Francesa

Île de Saint Domingue
1804-1809
Reinado
Haitiano

Posesión
Francesa

Posesión
Española

Reinado
Haitiano

Isla de Santo Domingo
1809-1821
Isla de Santo Domingo
1822-1844
*Ocupacion haitiana
Reinado
Haitiano

República
Dominicana

Isla de Santo Domingo
1844-1861
República de Haití

Posesión
Española

Isla de Santo Domingo
1861-1865
República de Haití

Isla de Santo Domingo
Dic. 1, 1821- Feb. 9,1822
República de
Haití Español

Reinado
Haitiano

Isla de Santo Domingo
1865-1915
República
Dominicana
República de Haití

Isla de Santo Domingo
1915-1916
EUA
invade Haití

República
Dominicana
Isla de Santo Domingo
1916-1924
EUA invade
República Dominicana
y Haiti sigue invadida
Haiti sigue
invadida
por EUA
hasta 1947
República
Dominicana
Isla de Santo Domingo
1924 - 1961
Isla de Santo Domingo
1961 - 1965
República
Dominicana
República
de Haití
EUA (OEA) invade
República
Dominicana
República de Haití

Isla de Santo Domingo
Abril 28, 1965 - 1966
Isla de Santo Domingo
1966 - 2011...
República
Dominicana
República de Haití

Haití fue invadida de nuevo en 1994 por los EUA bajo la presidencia de Bill Clinton, con el pretexto de restaurar la democracia y salvaguardar los derechos humanos y hoy (2011), sigue siendo el país más pobre de América.  La isla no puede tener paz y prosperidad si Haití no se recupera por ella misma.
Poblada por tribus de tainos, ciguayos, arawacos y caribes
Fascinado con la isla donde dejo unos 60 hombres en un fuerte construido con los restos de la nave "La Santa María", Colon la bautizó "La Española", esperando que la Reina Isabel II de Castilla y el Rey Fernando "El Católico" de Aragón, lo aceptaran.  En 1503 fue ahorcada la reina Anacaona, terminando así la era de los cacicazgos quisqueyanos. Según Anacaona Quisqueya era el nombre que usaban sus antepasados.  Haití se refiere a “montaña” o “tierra alta” en lengua taína, razón por la cual coincidieron varios exploradores, creyendo ese era el nombre de la isla.  Después de la muerte de Isabel II, el rey le puso en 1506, "Isla de Santo Domingo".
Francia había estado ocupando la parte occidental de la isla por algunos años y mediante el Tratado de Ryswick en 1697, España le cede a Francia una porción correspondiente a un tercio de la isla o la parte occidental.  Los franceses nombraron al puerto y ciudad "Saint Domingue", que llegó a ser el lugar más progresista del Nuevo Mundo.  Mulatos libres y negros esclavos en la parte española emigraron a esa parte, así como esclavos traídos de África, que poblaron la isla bajo la gobernación de los franceses.  En 1621 los habitantes de la isla recibieron la Cédula Real como "dominicanos", para distinguirlos de los españoles nacidos en España. 
Francia devuelve la parte española a España en 1809 a cambio, entre otras cosas, a territorios que comprendían al actual Estado de Luisiana de los Estados Unidos.  En 1812 fue puesta en vigencia la Constitución de Cádiz, que expresaba: "El territorio español comprende (...) isla de Cuba con las dos Floridas, la parte española de la isla de Santo Domingo y la isla de Puerto Rico con las demás adyacentes a éstas y al continente en uno y otro mar".  Este período se conoce en la historia como el de "La España Boba", hasta 1821.  La independencia de las colonias debilita a España y no tiene recursos para mantener su parte en la Isla de Santo Domingo.
Francia estaba interesada en poblar la isla de franceses blancos, debido a que la parte occidental estaba creándole problemas raciales entre mulatos, negros y blancos.  Aprovechó Francia una coyuntura de la guerra en Europa para con el Tratado de Basilea conseguir que España le cediera toda la isla.  Francia le dio un año para que los dominicanos españoles abandonaran la isla, cosa que no sucedió por circunstancias especiales y la ordenanza se pospuso año por año.  Francia le dejó el mismo nombre a la Isla: “Île de Saint Domingue”.
Haití logra su independencia de Francia en 1804 y Napoleón envía a su cuñado a gobernar la parte española de la isla.  En espera de poder poblar la isla con franceses blancos, Leclerc mantiene buenas relaciones con los dominicanos españoles que quedaban en la isla.  Esas relaciones se quebraron con la guerra hispano-francés en Europa, y los dominicanos españoles le declararon la guerra a Leclerc y vencieron a su ejército en la batalla de Palo Hincado, provocando el que Ferrand se suicidara.  Haití quería toda la isla como una e indivisible con el nombre de "Isla de Haití"
Desesperados por la dejadez de España en atender la colonia, uno de sus representantes oficiales, el Licenciado José Núñez de Cáceres, declara la independencia y establece la República de Haití Español y solicita su aceptación en el conglomerado de naciones bajo la bandera de "La Gran Colombia".  Núñez de Cáceres no logró ese reconocimiento y a los dos meses de gobierno, se vio forzado a izar la bandera de Haití, que se preparaba a tomar, sin resistencia. Con la excusa de proteger la comunidad dominicana-española, pero con el inconfesado propósito de hacer valer el principio de que la "isla es una e indivisible", entre otros, gobierna Boyer por 21 años la parte española. 
El 9 de Febrero de 1822 el ejército haitiano toma posesión de la isla completa y al principio garantizaba la vida, libertad y propiedad de los "haitianos-españoles", hasta que poco a poco fue exigiendo impuestos; aprendizaje del idioma francés. Los abusos de poder y violaciones varias, provocaron que se organizaran los “dominicanos españoles” en varios frentes, siendo el mejor organizado el de "La Trinitaria" que dirigía Juan Pablo Duarte desde el 15 de julio del 1838, con el juramento de que la república cuya denominación se derivaría en base al nombre de la isla, o sea, una república dominicana y no una república haitiana.
Duarte fue expulsado después de ser derrocado Boyer en 1843, pero dejó instrucciones a sus partidarios de que se le adelantaran a los otros frentes que buscaban aliarse a potencias extranjeras para continuar como colonia, indicándoles que iniciaran la campaña por la independencia el 27 de Febrero del 1844 y así lo hicieron.  Tal como lo juraron los Trinitarios, se estableció del nuevo estado libre e independiente de toda  dominación extranjera denominado República Dominicana.  Duarte regresó y fue proclamado “Padre de la Patria”, pero el Presidente Pedro Santana lo lanzó al exilio con su familia para no tener oposición en sus planes de anexión a España, acusando a los trinitarios de traidores a la patria (¿Madre Patria?)
Por el título de Marqués de Las Carreras, Pedro Santana anexó a España la naciente república, que si no fue efímera, fue gracias a que Juan Pablo Duarte, al enterarse, encendió la llama de la restauración al enviar este mensaje en 1861: “Quisqueyanos sonó ya la hora de vengar tantos siglos de ultraje; el que a Dios y a su patria desdora, que de oprobio y baldón se amortaje.  No más cruz que la cruz quisqueyana, que da honor y placer el llevarla; pero al vil que prefiera la hispana, que se vaya al sepulcro a ostentarla.”  Sánchez fue el primero en cumplir ese mensaje y cae preso y luego fusilado el 4 de julio del 1861.
En 1864, cuando ya se perdía la guerra por la restauración, Duarte se presenta en persona y le devuelve al pueblo la confianza para derrotar a los españoles y en 1865 la bandera nacional tricolor vuelve a surcar los cielos de Quisqueya.  Duarte fue de nuevo "sacado" del país ese mismo año, esta vez como diplomático, por los nuevos caudillos influenciados por los enemigos de la independencia, que veían en Duarte una amenaza a sus ambiciones.  Durante 50 años, la república fue gobernada por caudillos que dominaban sus partidos y por insignes letrados y religiosos que aguantaban por tiempo corto mientras los caciques de turno tomaban las riendas de la nación, salvo ciertas excepciones con Espaillat y Luperón, no hubo lugar para que patriotas como Duarte dirigieran la nación.
Al final, solo deudas al extranjero que permitieron la vulnerabilidad de la soberanía una vez más, dejaban esos caudillos.  El 28 de julio del 1915, los Estados Unidos de America ocuparon el territorio haitiano con el propósito de democratizarlo, según su presidente, Woodrow Wilson.  Esa ocupación duraría 34 años. los americanos tomaron los bancos, las aduanas, formaron un cuerpo policial, acallaron la prensa, impusieron gobernantes, le dieron derecho a los extranjeros a poseer tierra y reescribieron la constitución.  La República Dominicana seria la próxima, por motivo de la deuda externa, como principal excusa.
Tanto en Haití como en la República Dominicana fueron implacablemente sofocados los brotes de resistencia a la invasión americana por parte de los gendarmes criollos, entrenados por el ejército desde el año 1916.  Algunos autores dicen que fue lo mejor que sucediera al país para terminar con los caciques y caudillos de pacotilla que tenían un relajo con el poder del pueblo, pero los que se revelaron no eran de esos caudillos y les llegaron a llamar "gavilleros" porque tenían que saquear para mantenerse en el monte. Aseguraron a un caudillo que ellos mismos formaron.
Ya con un ejército y una policía entrenada por los americanos, la República vuelve a tener su soberanía en1924, ahora con gobiernos que eran sostenidos por los militares y no por el pueblo.  En el 1930 es elegido presidente de la República el General Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien se apoderó del poder absoluto y férreo por 31 años.  Aunque durante su "Era", se experimentó cierto progreso económico y se pagó la deuda externa.  Los americanos continuaron ocupando Haití hasta 1947, dejando a “papá” Doc. Duvalier, dictador por vida.  Mantener la independencia le convenía para que no le pasara como a Santana.  Ni adentro ni afuera, nadie más grande que el demostró ser que era su pensar.
Trujillo fue ajusticiado por sus propios amigos.  Dice Mario Read Vittini, que los adulones crearon al monstruo de Trujillo.  Uno de ellos fue su último presidente, el Dr. Joaquín Balaguer.  En las primeras elecciones libres resultó electo el primer gobierno democrático de la república con Juan Bosch como presidente.  Una nueva Constitución, que permitía la libertad de prensa, la libertad de culto, la educación laica y promover la reforma agraria entre los campesinos, fue aprobada en 1963.  Como el gobierno democrático de Ulises Fco. Espaillat en 1876, Bosch duró solo 7 meses.
El primer gobierno electo libremente por el pueblo fue en 1962, que resulto presidente el Profesor Juan Bosch, el primer gobierno democrático del país con programas para beneficiar a todo el pueblo.  A los 7 meses fue depuesto por un golpe militar, acosado por el hecho de permitir la libertad de prensa, la libertad de culto, la educación laica y promover la reforma agraria entre los campesinos.  Un Triunvirato lo remplazó.  El 24 de Abril del 1965 militares y el Pueblo se levantaron en armas para poner a Bosch y reponer la Constitución de 1963, lo que se conoce hoy como la "Guerra Constitucionalista", la epopeya quisqueyana más significativa del Siglo XX.
Los Principios Duartiano y las enseñanzas de Bosch calaron en el pueblo y en la oficialía joven de las Fuerzas Armadas.  Manolo Tavares se inmoló en las montanas por la libertad del pueblo, causando que un grupo de oficiales de menor rango se decidiera a reponer el gobierno constitucional de Bosch, a cuyo alzamiento, de seguro un fracaso, se le unió el pueblo.  Esta revuelta hubiese derrotado a los generales si estos últimos no piden a los Estados Unidos que intervengan, acusando la revuelta de "comunista".  Con esa epopeya del Pueblo Quisqueyano, renació el principio que Duarte había profesado de ser libre, independiente y soberano.  El sistema de elecciones civiles se ha respetado desde entonces, con sus defectos.
La invasión de Haití por parte de los Estados Unidos en 1994 aparentemente no ha tenido una consecuencia adversa a la República Dominicana, sin embargo, más de un millón de ciudadanos haitianos han cruzado la frontera y se han establecido en el territorio quisqueyano sin ninguna intención de hacerse ciudadanos quisqueyanos.  Lo peligroso de esto es que esa "migración pacifica" la componen ciudadanos haitianos jóvenes, cubriendo todo el territorio nacional, incitando en unos el odio por temor a que Haití tenga planes de "unificar la isla", temor justificable porque la Constitución de la Republica de Haití sigue insistiendo que el nombre de la isla es "Isla de Haití" y nuestros gobiernos no hacen valer nuestra Constitución Nacional y los acuerdos fronterizos que dicen que es la Isla de Santo Domingo. Tal como lo planteo Juan Pablo Duarte, el pueblo quisqueyano respeta  a la nación haitiana y desea tener buenas relaciones para que tengamos una isla dividida por dos naciones con culturas y costumbres diferentes, pero viviendo en paz y luchando por hacer la isla y su gente la mas .progresista y feliz del mundo.
Obelisco en Holanda
en memoria al Tratado de
Ryswick.
El vacilante
Carlos IV
de España.
Casi todos los pueblos de América lograron su
independencia

Toussaint
Louverture
Católico y
masón
libertó a los
esclavos en
Haití.

15 de Septiembre,1821 - Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica se independizan de España.
Napoleón
Bonaparte
de la isla de Córsica
José Núñez de Cáceres declaró la independencia de Haití Español, luego la entrego al reinado haitiano, fue expulsado y se fue a Venezuela y luego fue Senador y Ciudadano Benemerito de Tamaulipas, Méjico, donde murió en 1846.
Jean Pierre Boyer
entra triunfante sin derramar sangre y aplaudido, con la idea de convertir a la isla en una sola e indivisible nación con el nombre de Haití.  La idea de Duarte fue el separar la isla en dos naciones y mantener el nombre de Isla de Santo Domingo.
General Pedro Santana, 
Luchó por la separación del gobierno haitiano, pero nunca creyó en la independencia ni en los ideales de Duarte.  Anexo la republica en 1861 por el titulo de gobernador y luego Marques de las Carreras.
Gregorio Luperón, héroe de la Restauración de la república y fiel seguidor de los postulados de Duarte.  Durante su gobierno se establecieron muchas instituciones que ayudaron al progreso de la nacion.  
Sin
comentarios
Trujillo's Era
Generalísimo y Doctor
Rafael Leónidas Trujillo Molina, Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva y otros títulos más.  Dictador y Tirano que se hizo dueño del país como si fuera su propia finca.  Una fundacion con su nombre trata de incursionar de nuevo en la politica criolla.

Profesor Juan Bosch Gabino,
Fundó los partidos PRD
en 1938 y PLD en 1973, ambos, con el proposito de completar la obra de Juan Pablo Duarte.
(Autodidacta)
Fue el primer presidente electo democraticamente en el siglo XX (1963, duro 7 meses -derrocado)
USS Memphis anclado en Santo Dgo.
Al salir encallo y se hundio. 
EUA dominaron la vida politica de Haiti y Quisqueya desde los anos 1896 pero no llegaron a anexionarlas.
Coronel Francisco Alberto
Caamaño Deñó.
Presidente del gobierno constitucionalista
Abril - Diciembre, 1965, anos después, en 1973, fue muerto despues de haber sido capturado durante una invasión para liberar la nación.

Para una lista completa de los presidentes y jefes del Estado Quisqueyano, incluyendo las juntas y triunviratos, entrar a la pagina de internet  de: http://www.27febrero.com/gobernantes.htm
Dr. Joaquin Balaguer Ricardo
1958-1962         1986-1990
1966-1970         1990-1994
1970-1974         1994-1996
1974-1978
Dr. Leonel Fernandez Reyna           1996-2000
2004-2008    2008-2012
Ing. Hipolito Mejia 
2000-2004
Isla de Santo Domingo
EL NOMBRE OFICIAL, VERADERO Y LEGAL DE LA ISLA QUE COMPARTEN HAITÍ Y QUISQUEYA
O SEA, LA REPÚBLICA DOMINICANA DE HAITÍ Y LA REPÚBLICA DOMINICANA DE QUISQUEYA
QUISQUEYA
EL NOMBRE VERDADERO DE LA PATRIA DE UNA REPUBLICA DOMINICANA
La isla que Bautizó Colón como "La Española" estaba poblada y divida en Cacicazgos.  No existían mapas con nombre entre los indígenas y como eran diferentes tribus, tenían diferentes vocablos con los que supuestamente identificaban no la isla, pero regiones: Quisqueya y Haití son los principales vocablos recogidos por leyendas, casualidad y mitos.

Quisqueya, "Madre de todas las tierras" (maya)
Haití, "Tierra árida y montañosa" (taíno)

El nombre de Isla de Santo Domingo fue hecho oficial por la Corona en 1506 para borrar la idea de que los nacidos en esa isla eran españoles y luego, mediante Cedula Real en el año 1621 se les dio el calificativo de dominicanos para sus habitantes libres, como españoles de segunda clase.

Al fundarse la República de Haití, con una monarquía primero en el año 1804, sus gobernantes quisieron ponerle el nombre de Haití a toda la isla, considerándola una e indivisible.  La mayoría de los dominicanos-españoles que ocupaban la parte oriental de la isla no estaban de acuerdo.

En el año 1822 Haití logro dominar la parte española e imponer su criterio de indivisibilidad de la isla hasta el año 1844 que los dominicanos que rechazaban ser parte de Haití, lograron sacarlos y restablecer el nombre de la isla como Isla de Santo Domingo, creando una república dominicana en lugar de una república haitiana.

Desde entonces, el nombre de la isla crea confusiones, por el hecho de que Haití nunca ha reconocido la reclamación que hicieron los dominicanos que se hicieron independientes en 1844. 

La denominación de República Dominicana con una constitución que dice que el nombre de la isla es "Isla de Santo Domingo" y por otra parte el gobierno haitiano con su constitución que dice que el nombre es "Isla de Haití" (Ile d'Haiti), han  ocasionado que otros países e instituciones internacionales utilicen el nombre de "Hispaniola" sugerido por los Estados Unidos de América desde 1939, para no "ofender" a ninguna de las naciones dueñas de la isla.

Con una historia tan diversa y accidentada, no es justo que en el Siglo XXI se continúe con tal confusión.

El Movimiento Patriótico Quisqueyano hace un llamado al Presidente Leonel Fernández para que exija al gobierno haitiano a aceptar el nombre de Santo Domingo (Saint Domingue) en su constitución, como es su deber de hacer respetar su propia constitución y así honrar la memoria de Juan Pablo Duarte.

La isla es una y compartida por dos naciones y culturas diferentes, que pueden actuar como buenos vecinos ayudándose mutuamente y hacer que esa isla sea un paraíso para sus habitantes y visitantes del mundo.

Después del trabucazo de Mella en la Puerta de la Misericordia la noche del 27 de febrero del 1844, los dominicanos-españoles dejaban de ser ciudadanos de segunda clase de Haití, de Francia y de España, convirtiéndose en hombres y mujeres libres e independientes.

No se había escogido el nombre para la Patria, pero si se hizo la denominación de la republica como Republica Dominicana, significando con esto que se implantaba en la Isla de Santo Domingo y no en la Isla de Haití.

Tal parece ser que la única persona que había ideado esto y que sabía lo que hacía era el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.

Caudillos, intelectuales, historiadores, educadores, políticos, militares y funcionarios se perdieron y se pierden en los conceptos, pero temían y temen a un principio trinitario de que esa republica debía ser libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera, que nos mantiene como país libre.

Por eso le fue difícil a Santana utilizar los servicios de Mella para buscar cooperación de la corona de España.  Mella creyó en la política de Santana, que por detrás tejía la traición.

Sánchez y Mella fueron los proceres y trinitarios más fieles a los postulados de Juan Pablo Duarte y desgraciadamente murieron antes de tener la oportunidad de implementar, completar la obra de Duarte que consistía en ponerle el nombre de Quisqueya a la nación y darle al pueblo su identidad nacional como quisqueyanos.

Otros han tratado poco o mucho y hasta se han inmolado, sin conseguirlo.  Es hora ya de hacerlo una realidad:




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Caudillo vende patria que gobernó por varios términos y endeudó al país a tal grado que empeño la soberanía nacional. mediante bonos  vendidos en Europa.
¿Por qué decimos que somos dominicanos?
¿Por qué decimos que somos dominicanos?
La verdad es que somos de una república dominicana y de la única forma que dominicana fuera la identidad nacional nuestra es si toda la isla nos perteneciera.
Por lo tanto, dominicana es una identidad isleña compartida con Haití;  así es como debe ser.
(Especial para los quisqueyanos)
21 de junio, 2011
Un resumen de algunos capítulos del libro "QUISQUEYA: un país en el mundo"
-Cosme E. Pérez

         Los ciudadanos de República Dominicana, se creen ser “dominicanos” de nacionalidad porque erróneamente en la Constitución de la República así se indica, cuando reclaman esa identidad nacional en otros países, no les aceptan como tales en las instituciones oficiales, que, sí, los reconocen como nacionales o ciudadanos de “República Dominicana”, sin nombre propio de nación hasta ahora, porque la república es "dominicana", como denominación por estar en la Isla de Santo Domingo (Ver Juramento Trinitario).


¿Por qué somos dominicanos?

Para entender la respuesta,
lo primero es aceptar la premisa de que el nombre de la isla que ocupa República Dominicana lleva el nombre oficial “Isla de Santo Domingo”;

lo segundo es comprender que la denominación común de una cosa no es lo mismo que el nombre propio de la misma cosa;

lo tercero es conocer la historia de la isla y de los nombres que se han usado para identificarla; y para no hacerlo más largo,

por último, interpretar correctamente el ideario del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte.

Con esas premisas nos acercaremos a la solución de la confusión más grande que como pueblo ha tenido el pueblo quisqueyano.

Partiendo de esa solución, muchos otros errores políticos, sociales, históricos, geográficos, internacionales y hasta gramaticales respecto a nuestra nación, podrían corregirse.

Decimos que somos dominicanos porque en verdad lo somos, mas esa no es la identidad nacional nuestra, sino una identidad regional, islena, que nos garantizó Juan Pablo Duarte y no ya la que asignó el rey de España, Felipe IV, a los habitantes de la Isla de Santo Domingo en 1621, que nos hacia dominicanos-espanoles.  En caso, de Duarte puede decirse que  es el forjador de la identidad islena dominicana, independiente de toda dominacion extranjera; pero tambien es el forjador y creador de la nueva e identidad nacional quisqueyana.  Quien entiende esto, comprende las ideas e intenciones de Juan Pablo Duarte.


DOMINICANOS ESPAÑOLES

A la llegada de Cristóbal Colón en 1492 a la isla que bautizó con el nombre de “La Española”, la isla no tenía un nombre exclusivo ni estaba dibujada en un mapa que la identificara.  Fueron los que llegaron los que querían saber qué nombre tenía la isla, cosa que a los nativos no les importaba y por esa razón salieron varios nombres a relucir: Haití, Quisqueya, Babeque, Bohío y quién sabe si otros más.  El asunto es que Colón la bautizó como “La Española”.

Aquí tenemos que entender que Colón bautizaba, pero la última palabra la tenían los reyes de España, que en 1506 le pusieron oficialmente Isla de Santo Domingo, como también le pusieron Cuba a la isla que Colón había bautizado “Isla de Juana”.

A partir de 1506, los habitantes de la Isla de Santo Domingo son españoles o propiedad de españoles, salvo los extranjeros libres de otros países del “viejo mundo”.

La mezcla humana entre españoles, nativos y esclavos traídos de África, contrarió mucho a los de la Corte de España, pues toda esta gente, para ellos “impura”, que nacía en la isla y llegaba a ser libre, se consideraba español o española y cuando visitaban la Madre Patria, a esos "españoles" mestizos, mulatos o de piel oscura, los iberianos los discriminaban y por eso fueron tratados como ciudadanos de segunda clase entre ellos.

Esa fue una de las razones por las que el Rey Felipe IV expidió, en 1621, la Cédula Real para darle a los nativos libres de la Isla de Santo Domingo la identidad de DOMINICANOS (ESPAÑOLES), para distinguirlos de los españoles nacidos en España.


DOMINICANOS FRANCESES
(Dominicains)

A mediados de ese mismo siglo, ya para el 1650, España, con problemas por doquier, había estado abandonando parte del territorio de la Isla de Santo Domingo, permitiendo que franceses e ingleses se fueran acomodando en la parte occidental y en la Isla de Tortuga.  En 1677 el rey de Francia, Luis II, ocupó de facto esa parte y en 1697 se firmó el Tratado de Ryswick, que le daba a Francia oficialmente la tercera parte occidental de la Isla de Santo Domingo. 

A partir de ese momento la isla estaba ocupada por dos comunidades dominicanas que obedecían a los reinados de España (la parte oriental) y a Francia (la parte occidental): dominicanos españoles y dominicanos franceses.

Desde 1741 ya se hablaba de que España estaba en disposición de ceder toda la isla a Francia a lo que los dominicanos españoles se oponían y durante muchos años tuvieron que defender su territorio, hasta que en 1777 se firmó el tratado de Aranjuez para que se “pusiese fin para siempre a las dificultades”.¹

En 1776 se había declarado la independencia de trece colonias inglesas en la parte norte del Continente de América y cuya república fue denominada Estados Unidos, que doce años después, en su primera constitución, se le dio el  nombre de América, adoptando así la identidad nacional americana para su pueblo y es un error, falacia o envidia, decir que nacionalidad de los habitantes de los Estados Unidos de América son otra cosa (yanquis, norteamericana, estadounidense, etc.), que no sea la "americana" simple y llanamente, pues "América" es el nombre de su nación y de su patria .

En 1789 se producía la Revolución Francesa con los principios de “Libertad, Igualdad y Legalidad”que daba al traste con el reinado francés.

Esos dos acontecimientos históricos cambiaron el panorama político mundial, impulsando valores nuevos a la humanidad de esa época.

Con el Tratado de Basilea en 1795, todo el territorio de la Isla de Santo Domingo pasa a ser propiedad de Francia, que le daba, a la comunidad dominicana española que ocupaba la parte oriental de la isla, un año para salir de la misma, para ellos poder poblar con franceses traídos de Francia esa parte, ordenanza que se fue postergando, la cual nunca se cumplió por varias razones, la principal siendo la guerra en Europa.

Por eso, aunque Francia fuera dueña de toda la Isla de Santo Domingo, las dos comunidades, dominicana francesa y dominicana española, se mantuvieron siempre con sus mismas identidades en la isla.



LOS DOMINICANOS FRANCESES DERROTAN A LOS FRANCESES

En el año 1801 Tussaint L’Ouverture elaboró la Constitución de Saint Domingue, que constituía la primera constitución dominicana que abarcaba a toda la isla, eliminando la esclavitud y con el propósito de unificar la isla en una sola comunidad.  En 1802 Francia envió la flota más grande que ha llegado a la isla, al mando del cuñado de Napoleón, General Charles Leclerc, quien hizo prisionero a Tussaint, quien murió un año más tarde. 

      Los rebeldes dominicanos franceses lucharon contra el ejército francés y el primero de enero de 1804 declararon su independencia con el nombre de República de Haití, con Jean Jacques Dessalines como presidente, abolieron la esclavitud y sacaron o mataron a todos los franceses en su territorio.



“LA ISLA ES UNA E INDIVISIBLE”

Con la idea de unificar la isla, los líderes haitianos elaboraron su constitución incluyendo a toda la isla y nombrando a la misma, Isla de Haití.  De esa forma, no solo adquirían su identidad nacional como haitianos, sino que al mismo tiempo eliminaban ser dominicanos al cambiar el nombre de la isla.  Sin embargo, legalmente, Francia seguía en posesión de la parte ocupada por los dominicanos españoles, lo que no legalizaba la intención haitiana de convertir a todos los habitantes de la isla en ciudadanos y nativos haitianos.


LOS DOMINICANOS ESPAÑOLES DERROTAN A LOS FRANCESES

La guerra entre España y Francia en Europa se refleja en la isla y los dominicanos españoles, hastiados por las exigencias francesas, los derrotan en la batalla de Palo Hincado de 1808, dirigida, según muchos autores, por el General Juan Sánchez Ramírez.  Esta victoria fue complicada por la presencia de los ingleses que aprovecharon e invadieron la ciudad de Santo Domingo y la mantuvieron sitiada, pidiendo una recompensa para entregarla, hasta que los dominicanos españoles lograron el control al agosto, pagando lo exigido por los ingleses.


LOS DOMINICANOS ESPAÑOLES FIELES A ESPAÑA

En 1809 Francia devuelve a España la parte oriental. Los dominicanos españoles, que habían luchado contra toda dominación extranjera, aceptan jubilosos a su madre patria, España, que los había abandonados desde 1795 con el Tratado de Basilea.  Este noviazgo fue una mala experiencia para los dominicanos españoles de la isla, pues España estaba debilitada y ocupada en otros asuntos, restándole importancia a las necesidades de sus ciudadanos en la Isla de Santo Domingo.

Ese período, conocido en la historia como “España Boba”, se extendió hasta que el 30 de noviembre de 1821, en la noche. Cuando ya la desesperada situación económica ahogaba a los dominicanos españoles y las amenazas del movimiento pro-haitiano por tomar el poder se hacía sentir, José Núñez de Cáceres agilizó su plan haciendo preso al Gobernador Pascual Real y al día siguiente anunció la independencia de la República de Haití Español.

Dos errores, por lo menos, cometió con eso el Licenciado Núñez de Cáceres: primero, al ponerle por nombre Haití a la república, reconocía que el nombre de la isla era el que le había puesto el gobierno haitiano y por lo tanto eliminaba la identidad dominicana española, cambiándola por la de haitianos españoles.  Esto no era aceptable por los que se negaban a ser haitianos.

El otro error, fue pedir la protección de la Gran Colombia, pues Simón Bolívar le estaba muy agradecido a la República de Haití y lo menos que podía hacer era rechazar tal petición, como tal sucedió, dándole luz verde al Presidente Boyer para su planeada ocupación y una oportunidad de que el sueño plasmado en la constitución haitiana de todos los tiempos (incluyendo la actualidad) de que la “isla es una e indivisible” con el nombre de Isla de Haití, fuera un hecho.

Esos dos errores causaron que por veintidós largos años los dominicanos españoles se vieran sometidos a la dominación del gobierno haitiano, pues el nueve de febrero del año siguiente de 1822, Boyer entraba triunfante a recibir del propio Núñez de Cáceres las llaves de la ciudad y la claudicación de su “independencia efímera”.  El propio Núñez de Cáceres bajó la bandera de la Gran Colombia e izó la haitiana.

Es pertinente decir aquí que la población dominicana española estaba confundida e insegura de su suerte.   Muchos aceptaron las ofertas de Boyer, especialmente los letrados y “funcionarios”, mientras que otros en el interior pusieron resistencia, la cual fue pronto controlada.  La lucha social entra a una nueva etapa donde ya Francia y España no eran los que movían su corte y peones.  Ahora se trataba de si éramos dominicanos o haitianos y esto dependería de si el nombre de la isla era “Isla de Santo Domingo” o “Isla de Haití”.


DOMINICANOS

Es a partir de la ocupación del gobierno haitiano al territorio demarcado como parte oriental de la Isla de Santo Domingo, que sus habitantes se convierten en simples dominicanos, sin la denominación como españoles, aunque muchos optaron con pedir la ciudadanía española para protegerse de las leyes haitianas y en ese caso eran solo ciudadanos españoles. 

La confusión se presentaba cuando se trababa de identificarse en el extranjero, pues la documentación en ningún momento decía que una persona era dominicana.  Lo que podía presentar era un pasaporte o salvoconducto español o haitiano.  En algunos casos, hasta una identificación como francés, pues habían muchos dominicanos afrancesados.

El incidente más conocido es el que relata del viaje del joven Juan Pablo Duarte en 1828, a bordo de una embarcación de bandera holandesa con destino a Nueva York, cuando el capitán del barco le dijo a Duarte que era haitiano por el documento que traía.  Quizás ese fue el hecho más significativo en la formación del ideario duartiano.  “Yo soy dominicano”, respondió el joven… “Soy de la Isla de Santo Domingo, esa isla no es Isla de Haití” ².


LA INDEPENDENCIA DE LOS DOMINICANOS

Juan Pablo Duarte aprendió bien la lección y después de pasarse algunos años fuera de su terruño, regresó con un propósito firme y claro de independencia.  Lo primero que quiso hacer fue educar al pueblo de que no eran haitianos, sino dominicanos.  Todo su esfuerzo estaría puesto en hacer ver al gobierno haitiano de que los dominicanos no iban a aceptar la sumisión de su cultura, costumbres e idioma extraños.  Para tal efecto fundó la Sociedad Secreta “La Trinitaria”, en cuyo juramento se destaca que lucharía por implantar una república que se “denominará República Dominicana”.  Cuando Duarte escribe “se denominará”, lo hace consciente de que la denominación corresponde, teniendo como base, la Isla de Santo Domingo.  Duarte no comete los errores que Núñez de Cáceres cometió, más bien se aseguró de estar correcto y certero:

La denominación de la república, basada en que se encuentra en la Isla de Santo Domingo (República Dominicana) y no en la Isla de Haití (República Haitiana);

Una nación libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera.

² Esta cita es conjetura nuestra, basada en el razonamiento de este trabajo.
En ningún momento dice Duarte que la identidad nacional es dominicana después de independencia en 1844.  Al igual que a los libertadores de la República de América (Estados Unidos de América),  los líderes de “La Trinitaria” no tenían aún el nombre propio para darle a la nueva república y por eso seguíamos utilizando la identidad regional que correspondía al nombre de la isla.


QUISQUEYA, EL NOMBRE DE LA PATRIA

A los pocos meses de la declaración de la independencia de la República Dominicana en 1844, Duarte es expulsado del país, acusado por Pedro Santana de traidor, junto con algunos trinitarios que le seguían.  Los demás eran perseguidos.
 
En el ostracismo, Duarte no pierde la esperanza de que alguien del propio pueblo sea el que complete la obra de nación, buscando el nombre que le debe corresponder, para que tenga una identidad propia, única y no la simple denominación común a otras sociedades, incluyendo a los haitianos, que aunque todavía no aceptan el nombre de la isla como Santo Domingo (o Saint Domingue), son, para Duarte, haitianos nacionalmente y dominicanos isleñamente.

Quizás para no ser parte de algún conflicto interno en el país que él mismo ayudó a diseñar, Duarte se internó en las selvas amazónicas de Venezuela, en Rio Negro.

Cuando en marzo de 1861 Duarte se entera de la pérdida de la independencia de la república y envía con un joven corresponsal la siguiente nota a sus seguidores trinitarios:

-“Quisqueyanos sonó ya la hora

De vengar tantos siglos de ultraje;

El que a Dios y a la patria desdora,

Que de oprobio y baldón se amortaje.


No más cruz que la cruz quisqueyana,

Que da honor y placer el llevarla;

Pero el vil que prefiera la hispana,

Que se vaya al sepulcro a ostentarla.”


Ese mensaje encendió la llama por la restauración de la república y ese mismo año caía el Prócer de la Independencia, trinitario y uno de los más leales discípulos de Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, que ya había redactado comunicados llamando a los dominicanos a la lucha contra la anexión en enero de 1861 y cuyas palabras al entrar al país desde Haití fueron más o menos las siguientes: “Entro por Haití porque no puedo por otro lugar, pero si alguien preguntare quien soy, decidle que soy la bandera nacional” ², es capturado, juzgado ilegalmente y fusilado el 4 de julio de 1861.


LA RESTAURACION DE LA REPUBLICA DOMINICANA

España es dueña de nuevo de la parte oriental de la isla, gracias a la fidelidad de dominicanos españoles como el que acusara a Duarte de traición y ahora fungía como Marqués de Las Carreras. 

Ahora los quisqueyanos se organizaban y al mando del General Matías Ramón Mella, prócer de la independencia de 1844 y trinitario leal a Duarte, crearon la Junta de Gobierno Restaurador en Capotillo en 1863 a la que se le unieron Benito Monción, Santiago Rodríguez y el General Gregorio Luperón entre otros, para expulsar a los españoles.

La guerra era desigual y aunque se luchaba hasta morir, ya hacia el principio del año 1864 el desgaste de los restauradores se hacía sentir por las divisiones creadas por caudillos que luchaban con ideas distintas a los ideales de Duarte.

Cuando todo casi se daba por perdido, en Montecristi, en marzo de 1864, apareció en persona la figura de Juan Pablo Duarte, dándole al pueblo la energía y vigor para continuar la lucha, acción que permitió la victoria restauradora y el 15 de agosto de 1865 era entregada la bandera española a para que se fuera para siempre de Quisqueya, flotando de nuevo y para siempre el estandarte quisqueyano.



¿QUISQUEYANOS?

Hoy nos sorprendemos de que nos digan quisqueyanos.  En verdad, no les dio tiempo ni a Sánchez, ni a Mella, ni al propio Duarte, de completar la obra de nación, su obra patria.  Seguimos utilizando una identidad isleña compartida por otras comunidades.  Seguimos usando la que nos designara el Rey Felipe IV de España: la dominicana.

¿Y, eso por qué?

Al instaurarse el gobierno restaurador, ya Sánchez y Mella habían muerto y los más cercanos a Duarte, estaban en Santiago, aislados del poder central de la capital, Santo Domingo, donde el jefe del nuevo Estado se negaba a recibir a Duarte, invitándole a que saliera del país como embajador en Venezuela, “que era donde más podría contribuir a la república”.  Duarte se resistió, afirmando que su deseo era quedarse en el país, pero por presiones, razones de salud y para no causar divisiones que le hicieran daño a las conquistas obtenidas (cosa que considero fue el único error de Duarte), prefirió obedecer las instancias y salir del país a la misión encomendada.
Pese a eso, al llegar a Venezuela a presentar sus credenciales ante el gobierno, fue sorprendido de que República Dominicana había ya enviado embajador.  Ese duro golpe destrozó para siempre la idea de regresar a su patria, aunque jamás optó por obtener derechos ciudadanos en Venezuela u otra nación, muriendo en 1876 como ciudadano de República Dominicana… ni siquiera como quisqueyano, como habría querido.


QUISQUEYA

La patria de los ciudadanos dominicanos es España, la patria de los dominicanos de la parte oriental de la Isla de Santo Domingo es Quisqueya.  Es un vocablo nuestro aunque tenga raices maya y no taina.  Ademas, es Duarte quien lo introduce.  No llego a nuestro Himno Nacional por "obra y gracia", como decimos nosotros.


¿Por qué Quisqueya?

En primer lugar, porque fue el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, quien escogió ese lindo nombre de raíces maya.  La razón por la cual es posible que Duarte escogiera Quisqueya para nombre de la nación, estriba en que ese nombre fue parte de los que se mencionaban para identificar a la isla.  Es posible que entre los libros que leía en el exilio, estaría uno, o algunos, que hablara de los relatos que Bohechio y Anacaona hacían a los españoles.  Los dominicanos franceses escogieron uno de ellos, Haití y tenían todo el derecho de hacerlo, pues era la primera nación latina en el nuevo continente, como hizo Estados Unidos cuando escogió el nombre de América.  El error del gobierno haitiano era el querer imponer a otra comunidad con cultura e idioma diferente, su nombre nacional al nombre de la isla completa, si no hubiese existido esa comunidad hispana hubiese estado bien.
 
Al escoger Quisqueya, Duarte veía la solución de amistad y paz con los vecinos, sin imponerles el nombre de nuestra nación como nombre la isla completa.  Para Duarte, Haití es la nación que ocupa la tercera parte occidental de la Isla de Santo Domingo; mientras que Quisqueya es la nación que ocupa las dos terceras parte oriental de la misma isla.  En otras palabras, los haitianos están en Haití y los quisqueyanos en Quisqueya.  Las dos naciones y pueblos comparten la misma Isla de Santo Domingo y si se quiere, las dos naciones pueden ser denominadas dominicanas.

A eso no se le puede tener miedo.  A lo que hay que tenerle miedo es a la insistencia del gobierno haitiano en insistir que el nombre de la isla es Haití y mientras no se resuelva ese dilema sobre el nombre de la isla y el nombre de nuestra nación, seguiremos escuchando, aunque nosotros solo nos las creemos, las siguientes falacias:

  • Nuestra identidad nacional es la dominicana
   -cuando en realidad esa es una de nuestras identidades regionales, basada el nombre de la isla, porque lo decidió así un rey de España; también somos americanos, isleños, etc.
  • El nombre de la patria es Dominicana
   -no somos República de Dominicana, si así fuere, fuésemos “dominicanenses”
  • El nombre de la isla es Hispaniola o Haití o La Española
   -no somos una “República Hispana”, ni “República Haitiana”  ni “República Española”

Somos REPUBLICA DOMINICANA y cuando tengamos el nombre propio que nos legó Juan Pablo Duarte y que nos orgullece al escuchar nuestro Himno Nacional, seremos:

REPUBLICA DOMINICANA DE QUISQUEYA
REPUBLICA DE QUISQUEYA
Puede ser simplemente:
QUISQUEYA





Si está usted de acuerdo, hágalo suyo y explíquelo a sus familiares, amigos, relacionados, estudiantes, profesores, directores de centros de educación, entidades a las que pertenece, instituciones en las que tiene influencias.  Escríbalo en los medios; busque más razones y justificaciones a esta verdad, para que sea una realidad el completar la obra de Juan Pablo Duarte.  http://www.quisqueya.name



¹Recomiento la lectura del libro “Manual de Historia Dominicana” de mi profesor de bachillerato, Frank Moya Pons, 14º Edición, Capítulo XIII “LA FORMACION DE LA FRONTERA”, páginas de la 143 a la 157 y el Capítulo XIV “LA COLONIA FRANCESA DE SAINT DOMINGUE”, páginas de la 159 a la 192, para ilustrar esos períodos.

² Esta cita es conjetura nuestra, basada en el razonamiento de este trabajo.

3 Esta cita de Sánchez se presta a conjeturas que pueden ser dirigidas a justificar las intenciones de sus autores.

Antes de 1503
"La Española"
1492                 1506
Los dueños y los dominadores de la Isla de Santo Domingo desde el descubrimiento hasta nuestros días (Septiembre, 2011)
Juan Pablo Duarte Diez, Francisco del Rosario Sánchez y Matias Ramon Mella.  El Padre de la Patria junto a sus dos files discípulos.  El Presidente Hereaux (Lilís) los declaró a los tres “Padres de la Patria” en 1898 por presiones familiares.  Duarte envio el Mensaje Quisqueyano en 1861 para iniciar la restauracion de la independencia
Buenaventura Baez
email me
Danilo Medina Sanchez
Electo Presidente 16 de mayo, 2012 y asumio el 16 agosto
hasta 16 Ago. 2016.

Sus principales proyectos llevan el nombre de Quisqueya.

Su lema: "Haremos lo que nunca se ha hecho".
SALUDO QUERIDO PUEBLO QUISQUEYANO

El 27 de febrero del año 2013 se celebró el CLXIX (169°) aniversario de la declaración de independencia de nuestra república dominicana.
La concepción de esa independencia fue planeada y está plasmada en uno de los documentos más sagrados de la patria, “El Juramento Trinitario”, escrito por Juan Pablo Duarte en ocasión de fundar la Sociedad Secreta “La Trinitaria”, el 15 de julio de 1838.
Gracias a ese documento, el pueblo se ha mantenido en pie para defender su independencia por encima de todas las cosas y a pesar de las opiniones contrarias a los postulados de La Trinitaria.
Aún así, esa independencia que celebramos todos los años, ha sido manejada y maltratada desde su mismo nacimiento en 1844 por caudillos, vende patrias, tiranos, juntas civiles y militares, por dueños de grupos y partidos, como también por huestes extranjeras que la han pisoteado o han tratado de disolverla.  Sin embargo, Quisqueya ha continuado luchando por esa independencia y su Canto entona, para darse valor, coraje y fuerza a través de sus mejores hijos quisqueyanos.
Sí, a sus hijos quisqueyanos, porque así lo dijo en el segundo documento más importante y sagrado del Padre de la Patria en 1861: “El Mensaje Quisqueyano”.
Duarte, al enterarse de que se había perdido la independencia con la anexión a España, da a nuestra independencia el elemento principal que la completa, que es darle nombre propio a la nación y gentilicio nacional al pueblo.
“Quisqueyanos sonó ya la hora, de vengar tantos siglos de ultraje; el que a Dios y a su patria desdora, que de oprobio y baldón se amortaje.
No más cruz que la cruz quisqueyana, que da honor y placer el llevarla; pero el vil que prefiera la hispana, que se vaya al sepulcro a ostentarla”. –Juan Pablo Duarte (1861)
Fue ese mensaje en que encendiera la llama de la restauración; y fue la presencia física de Duarte en 1864 que exaltara la pasión del pueblo por su independencia para lanzarse y unirse a los restauradores que ya se encontraban en la retaguardia en esos momentos.
Es ese el mensaje que dio pie a que el Presidente Ulises Francisco Espaillat ordenara en 1876 que se compusiera el Himno Nacional, que luego fuera escrito por el Lic. Emilio Prud’homme con el pentagrama del maestro José Reyes; y que fuera el himno que recibiera los restos del Padre de la Patria en 1884.
Esos dos documentos históricos preparados por el genio de Juan Pablo Duarte, se complementan entre sí para darnos una identidad completa y formal.  No acabamos de entender por qué nuestros historiadores, políticos, escritores, periodistas, educadores, intelectuales y funcionarios, no se han detenido a descifrarlos y valorar el contenido de ellos, que componen la piedra angular de nuestra nación y la definitiva identidad de nuestro pueblo.
En primer lugar, el Juramento Trinitario nos libra de la idea de que la isla fuera “una e indivisible”, como siempre ha querido la nación que comparte la isla con nuestro pueblo.  Para ello, la separación del gobierno haitiano era premisa indispensable para nuestra independencia y a seguidas, reafirmar el nombre de Santo Domingo y no de Haití para la isla.  Ese fue el razonamiento que utilizó Duarte cuando escribió “…una república que se denominará República Dominicana…”, para que no fuera una República Haitiana; o sea, lo que quiere decir con república dominicana, es que se trata de un país que está en la “Isla de Santo Domingo”.  Esa es la denominación, nunca dijo “…una república que se llamará…”
La denominación de una república, país o nación, no es el nombre propio ni el nombre de la patria.  El nombre propio de una nación, de donde se deriva el correspondiente gentilicio para su pueblo, va después de la denominación precedida de la preposición “de”, que significa que esa república, como quiera que se denomine, pertenece a esa nación y su pueblo. 
Por lo tanto, nuestra “República Dominicana” tenía que tener un nombre propio, para la nación, para la patria y para el pueblo a la que pertenece.  Juan Pablo Duarte encontró ese nombre y lo propuso en 1861, debido a que cuando salió del país para no crear conflictos entre hermanos, prefirió dejar a que la juventud fuera la que encontrara la solución de identidad nacional.  Hasta hoy día, a nuestra juventud la han confundida más y más sobre este tema.
No había aparecido una persona o grupo que investigara nuestra verdad histórica hasta que salió a la luz el libro “Quisqueya, un país en el mundo”, que explica detallado y simple el ideal de Juan Pablo Duarte; y del hallazgo de su documento más importante después del Juramento Trinitario: “El Mensaje Quisqueyano”, que se haya ignorado, cubierto de polvo, en algún rincón del museo en Santiago y cuando lo citan lo clasifican como un simple poema de guerra.
Será cuestión de tiempo, que se propague esa noticia al pueblo, para que el mismo reclame su identidad nacional propia y haga que se honre al Himno Nacional y al creador de una nación que se debió llamar República Dominicana de Quisqueya desde el 16 de agosto del año 1863.
Seguiremos insistiendo hasta que todos sepan la verdad.  Mientras tanto, a usted, que está leyendo este escrito, le sugerimos que lo tome seriamente.  Si por su edad, usted considera que es mejor “dejar eso así” (como se ha dejado hasta ahora), porque está ya acostumbrado a decir que su nacionalidad es la “dominicana”, ahora tiene los argumentos necesarios para romper nuestros “complejos de normalidad” y la oportunidad de reconocer nuestro error. De hoy en adelante no tener el temor de decir que es orgullosamente quisqueyano, sin avergonzarse de haber utilizado la identidad regional dominicana, pues ella también nos ha pertenecido, nos pertenece y nos pertenecerá mientras el nombre de la isla en que se encuentra nuestra patria, nuestra nación, Quisqueya, lleve el nombre de “Isla de Santo Domingo”.  http://www.quisqueya.name

Cosme E. Pérez
Re-escrito para la celebración de la Restauración de la República el 16 de agosto del año 2013 (150 ͮ ͦ Aniversario del “Grito de Capotillo”)

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